Dean-Charles Chapman: “1917 es una experiencia, no solo una película”

Entrevista telefónica
Maykoll Calderón
@SoyAlPacine

1917 es una de las grandes animadoras de la temporada de premios, habiendo causado un gran impacto desde empezó su recorrido mundial, siendo halagada sobre todo por su enorme destreza técnica al servicio de un emotivo relato bélico.

Uno de los protagonistas de esta cinta de Sam Mendes es Dean-Charles Chapman, recordado por muchos por su paso por la serie Game of Thrones (donde interpretó a Tommen), y con quien pudimos conversar telefónicamente para que nos cuente sobre los múltiples retos para dar forma a este filme que en Perú estrena este 23 de enero.

Cuando hiciste la audición para 1917, ¿sabías que la idea era filmarla como si se trata de una sola larga toma?

No, cuando hice la audición no me mandaron todo el guion, apenas cuatro páginas, me alcanzó para entender cómo era mi personaje (soldado Blake). Cuando hice la segunda audición, esta vez sí con Sam Mendes (director), él mismo me explicó que la película la haríamos en una sola toma continuada y nos dijo a George (MacKay, coprotagonista) todo lo que tendríamos que ensayar.

¿Y te sorprendió cuando te enteraste lo complicado que sería hacer una película así?

Sí, nunca me imaginé haciendo una película de esa manera, sobre todo al tratarse de una cinta de guerra, que ya es muy difícil de hacer, y esto pensé sería imposible, pero lo hicimos y me resulta increíble. Recuerdo cuando fui elegido y llamé a mi mamá, le expliqué cómo sería la película y me dijo “Dios mío, en lo que te has metido”.

Imagino que la filmación fue casi como una coreografía, pues además de preocuparte en actuar tenías que pensar por donde iba a pasar la cámara, cuidar tus movimientos para no arruinar la toma, todo eso parece muy desgastante. ¿Fue así?

Fue exactamente como lo describes. Toda la película resultó emocional y físicamente desgastante. La primera semana de ensayo éramos básicamente George, Sam y yo caminando por un campo vacío, con el guion en nuestras manos y conversábamos mientras seguíamos caminando, porque sentíamos que las locaciones y las escenas debían conversar, sentirse integradas. Una vez que sentimos eso, ensayamos para lograr hacer las escenas durante el día, de la trinchera al campo y que se sintiera 100% natural. No tuvimos chances de guardarnos algo, debíamos dar todo en cada toma porque cada una debía salir perfecta. Fue una coreografía, como un baile que integraba la actuación, las cámaras, y las locaciones. Ensayamos durante seis meses para lograrlo y llegado el momento hacerlo de manera casi inconsciente.

Sam Mendes dijo que tu personaje, el soldado Blake es la representación de la inocencia en la película, pues básicamente es un joven de familia que trata de encontrar a su hermano en medio de la guerra. ¿Viste tu personaje de la misma manera?

Exactamente. La primera vez que leí el guion se notaba que era alguien en una situación indeseable, en medio de la guerra, cerca de territorio enemigo, y aun con todo eso tiene la capacidad de mantenerse optimista. De pronto ve esta misión, de entregar un mensaje exponiendo su vida como la oportunidad de reencontrarse con su hermano, una pequeña luz de esperanza en todo el caos. Tener un director como Sam me ayudó mucho, porque tenía muy claro lo que quería hacer con la historia.

Lo que me resultó interesante de 1917 es que no se trata de una película de guerra sobre soldados combatiendo un enemigo, acá la misión es mantenerse con vida. ¿Esa aproximación a la historia te resultó atractivo?

Sí, es algo muy interesante de la película. No se trata de una película educativa sobre la I Guerra Mundial, en sí no es una cinta bélica. Solo vemos a un par de soldados cualquiera en un día cualquiera de 1917 pasando por una experiencia abrumadora, sin superpoderes que los protejan. Lo humano del guion es cómo te hace sentir afortunado por estar vivo, un lujo que muchos en circunstancias como los de la película no se pueden dar.

Mientras filmabas 1917 ¿imaginaste que el resultado final sería una experiencia cinematográfica tan poderosa?

La verdad no. Sabía que estábamos haciendo algo muy difícil, pero mientras filmábamos no tenía idea de la escala del resultado, porque no teníamos oportunidad de revisar las escenas, todo el tiempo estábamos filmando. No fue hasta que vi la película por primera vez que me di cuenta de la gran experiencia cinematográfica que se había logrado. Mientras veía la película pensaba, esto es cine, no es algo que debas ver en tu celular, un avión o en una computadora, entendí por qué Sam la quiso hacer como la hizo, es toda una experiencia a distintos niveles. Llega un momento en que olvidas estás viendo una película, la vives, acompañas a estos personajes en su viaje donde parece no haber escape y en todo momento estás ahí.

¿Cómo recibes todas las críticas positivas y los pronósticos que ponen a 1917 como protagonista en la temporada de premios?

Estoy muy orgulloso de la película, orgulloso de cómo la hicimos, algo que parecía imposible. Por eso me hace feliz que aquellos quienes la han visto hayan tenido comentarios tan generosos, lo siento cuando me hablan, veo las reseñas y es muy emocionante que se hable de premios porque todos trabajamos muy duro, para muchos es la cosa más dura que hemos hecho en nuestras carreras, así que se siente bien saber que valió la pena.

Mucha gente te recuerda aún por Tommen en Game of Thrones. Sé que no viste la última temporada, pero el suicidio de tu personaje en la sexta es uno de los momentos más icónicos de toda la serie. ¿Fuiste consciente del impacto de esa escena entre los fans y de la serie en sí en la cultura popular?

No, es increíble. Me uní a la serie en la tercera temporada y en ese momento no era el fenómeno en que se convirtió luego. Ser parte del show mientras crecía fue impresionante, una experiencia inigualable y con un personaje que no se parece en nada a mí como Tommen. Y sí, vi cómo esa imagen suya tirándose por la ventana luego estaba en todos lados de la Internet, los memes, Twitter y fue curioso ver el impacto que causó. Estoy muy orgulloso de haber sido parte de Game of thrones y que haya tenido una legión de fanáticos tan fieles y dedicados.

¿Por qué la gente de Perú debería ver 1917?

Porque no es solo una película de guerra con batallas y muertes, es una película que habla a un nivel muy humano, es una cinta sobre la amistad, sobre ir más allá de nuestros límites y creo que es algo con lo que cualquiera puede relacionarse ya seas de Perú, Alemania, Inglaterra, EEUU, todos pueden sentirse identificados con los personajes. Verla en cines es como una montaña rusa, pues así está pensado que sea, es toda una experiencia, no solo una película.